

Artista visual e investigadora de la periferia con el pronombre ella, con un posicionamiento en mi obra hacia la reflexión constante de los soportes y procesos fotográficos en el mundo contemporáneo que habito.
En 2012, me recibí de Directora de Fotografía en Nueva Escuela y, luego años más tarde, finalicé los estudios de la Diplomatura en Investigación y Conservación Fotográfica Documental en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En 2016, fui becada por Buenos Aires Photo y el Malba para realizar un seminario sobre Antropología, estética y subjetividad en la cultura brasileña en torno a la obra de Claudia Andujar.
Desde 2009, me he formado con artistas Rosana Schoijett, Bruno Dubner, Karina Peisejovich, Florencia Fernandez Frank, Flavia Da Rin, Nicanor Araoz e instituciones MALBA, Uberbau House, Centro Cultural Borges.
También desde 2009, participé como artista en exhibiciones en instituciones, galerías y ferias de Buenos Aires como el Centro Cultural de la Memoria Heraldo Conti, Panal 361, Cecilia Caballero, Ruth Benzacar, Isidoro Espacio de Arte, Teatro Auditorium de Mar del Plata, Casa Nacional del Bicentenario, Pinta BAPhoto, entre otros. También formé parte de exposiciones en otros países como Ecuador (Galería No Lugar) y Brasil (Fábrica Bhering, Atelier Branco, Uberbau House).
En el Diploma en Fotografía Experimental entré con ganas de ver cómo trabajan otrxs: sus procesos, sus pruebas, sus tiempos. Lo más grande que me llevé fue entender que el concepto del proyecto tiene que conversar de verdad con la técnica que elijo, no ir por carriles separados. También aprendí que el proceso no es “lo que queda atrás”, sino parte de la obra: eso que pasa mientras estoy haciendo, probando, equivocándome y volviendo a intentar. Desde ahí, empecé a darle más lugar a mostrar ese detrás de escena, y no solo el resultado final.


Proyectos
Destacados
Mi práctica se inscribe en la fotografía expandida como campo de prueba material: químico-fotosensible, archivístico y performativo. Trabajo con chemigrams, lumen prints, solarización e intervenciones sobre soportes fotográficos, entre otros procesos, a menudo desde flujos híbridos analógico-digitales, para erosionar la indexicalidad y desplazar la imagen de la mera representación hacia superficies de lectura donde el proceso queda visible como huella.
Opero sobre imágenes preexistentes y archivos históricos, no para ilustrarlos sino para reactivar sus condiciones de producción y poder. Mis piezas ensayan una arqueología del medio: hacen aflorar capas técnicas, políticas y afectivas mediante degradación controlada, error, tiempo y accidente.
Utilizo la fotografía como soporte vulnerable y sintomático: un plano de fricción donde se inscriben ansiedades contemporáneas y memorias del cuerpo sin recaer en su patologización, sino interrogando los regímenes de mirada que las definieron. En sala, el trabajo se articula como constelaciones de copias intervenidas, ploteos y dispositivos de pared que enfatizan proceso, escala y temporalidad material. Así, cada obra opera como ensayo crítico: no añade imágenes al mundo, expone las condiciones que las hacen verosímiles.
Uno de mis proyectos más recientes es Cuerpos suspendidos, una serie de lumen prints derivada del proyecto Pausa sin fin (2024). Nació a partir de mi participación en el grupo de estudio Si quieres ir lejos ve en grupo, en Uberbau House (Brasil), donde profundicé en la relación entre salud mental de las mujeres y en cómo la fotografía ha sido utilizada históricamente para sostener discursos patriarcales.










